Amor

Ya no más "nos"

30 junio, 2016

María me miró y me dijo que estaba angustiada porque su mejor amiga se acababa de cuadrar. Que todo el mundo se está casando, que por estos días su Facebook está repleto de propuestas de matrimonios y embarazos y que ella seguía sola. Vi el desespero en su mirada. La frustración en sus gestos. Y la falta de centro en sus palabras.

Vi su necesidad imperial de cumplir con los requisitos sociales impuestos en el que si estás sola, tienes un problema. Por eso, noté cómo se apresuraba a coquetear, cómo intentaba forzar situaciones con manes, cómo picaba aquí y allá para intentar que algo le resultara, cómo, sino tenía tres manes que le escribieran lo linda que es, no se sabía linda, ni completa, ni plena, ni ella.

Le sonreí y le hablé desde el descubrimiento interno que me ha traído aquí, a este momento donde el camino ha dejado -un poco- de ser circular y ya es en linea recta. Desde mi experiencia. Desde el amor. Le hablé justo como aprendí a hablarme a mi; desde la verdad. Le dije, palabras más, palabras menos, que no se trata de tener un novio, sino EL NOVIO. Que no es el que sea. El que tocó. El “peor es nada”. El, es que no hay más y este me quiso. El, “es que es buen tipo”.

No, no se trata de eso. No se trata, como ya dije, de una competencia. Se trata de saber justito lo que se quiere para reconocerlo cuando llegue. Saber cómo lo quiere -yo por lo menos- lo quiero buena onda y divertido. Trabajador y deportista. Familiar, tierno, romántico y detallista. Lector, viajero, soñador y con un hobby deli. Que entienda mi mundo y el mundo de mi cabeza. Que lo seduzca mi oscuridad y mi locura. Que no le de miedo mi libertad y admire mi espontaneidad y mis inseguridades. Que me dé alas pero sepa cómo no dejarme ir. Pero sobre todo y lo más importante, es que él me produzca cosas. No sé cuáles porque no las he vivido, pero necesito sentirlas. Tengo que mirarlo y saber que es diferente. Que hay una ruptura, una antes todos fueron así pero él, él es. Una unión de almas, de otras vidas, de lo que ajá. Y que nada, si no es así, me aburren. Y el esfuerzo no lo vale.

A ver, no se trata de llegar más rápido. Sino mejor. Porque ya estuvo bueno, en serio. Ya experimentamos lo necesario. Ya nos arrojamos en los brazos del primero que pasó para ver cómo era eso y de qué se trataba. Cómo eramos en pareja. Qué se sentía. Cómo dolía y cómo nos enfrentamos al mundo con esa rabia y dolor y ese corazón rotisisismo. Ya el trabajo de exploración pasó. Y fue deli e importante. Nos mostró justito lo que no queríamos. Y yo, yo tomé atenta nota. Con mi letra fea y desordenada pero ahí está, muy escrito y definido, lo que no. Es que fueron tantos…

Y resulta que en mi mente tengo total claridad del día que dije, “este es mi último no”. Iba en un camión de mudanza con todos mis corotos, hecha pedazos y con toda una yo, entera, por reconstruir. Y hoy miro atrás y pienso “mierda, sí que era un no”. Terrible. Muy no. Pero lo necesité porque fue tan pero tan no, que el día que salí de ahí dije, “ni un no más, Mema Carrillo, ni uno más”.

Y desde entonces he tenido muy pocas y muy especificas cosas: Dos increíbles y mágicos,”sí”. Luis y Nicolas. Dos sí rotundos. Y disruptivos. Irreales. Como sacados de esos libros de amor que leo. Pero que no eran.

Y no importa porque efectivamente llegaron a mostrarme que sí existen como los quiero. Que sí estoy pidiendo mucho, -¡Y qué bueno!, ¿cuándo llega uno a un nuevo trabajo y pide menos sueldo de lo que cree se merece? pide más para que le negocien, ¿no?– pero es porque ya sé que están por ahí. Y por eso, lo más sabio y sensato. Lo más divertido y romántico. Lo más yo, es esperarlo.

Sepan qué esperar, que los “nos” ya fueron suficientes y esperen, que de que llega, llega.

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5 Comments

  • Reply Andrea 1 julio, 2016 at 9:46 am

    Ayyy frustrada. Es el sentimiento más triste

  • Reply GiuliaSanMiguel 1 julio, 2016 at 12:06 pm

    Cuando llegua y sabes que es Un “si” sientes que valio la pena los coscorrones de la vida. Que precisamente aquellas experiencias pasadas te definieron, te entregaron, te hicieron ser mas exigente…y saz! Llega el mero mero. Como sabes que este si es? Fácil! Este “indicado” te hace reír, se convierte en tu amigo, enbun ssúper héroe, te hace ser mejor mientras el trabaja para ser mejor. Pero sobre todo se empeña en hacer que te sientas feliz! Guepa je!!

  • Reply Elizabeth Bahamon 1 julio, 2016 at 7:01 pm

    Tarde o temprano llega. Yo lo esperé por un poco más de 2 años y llegó. Llevo casi 3 años con el amor de mi vida, con esa alma gemela con el que soñaba y lloraba. Ánimo!

  • Reply Luisa Fernanda Oyola Urzola 7 julio, 2016 at 11:37 pm

    Puedes escribir algo para las mujeres que les encanta ser las segundas, las carentes de amor propio que son felices metiéndose en las relaciones.

  • Reply superandrem 21 julio, 2016 at 12:02 pm

    Vivir y disfrutar cada etapa de la vida es lo primordial. Para mí la más importante ahora es el estar soltera, sí, conociéndome, lidiando conmigo misma y todas mis locuras.
    Pasé de fracaso en fracaso hasta que dije NO MAS! fue difícil, complicado, un poco traumático, pero era lo que necesitaba. Esta etapa me ha servido para saber que lo que necesito es un hombre que derrumbe todos esos muros que aún protegen mi corazón, no necesito a nadie que los escale o los vuele, o astutamente quiera los brinque. Lo que quiero es un hombre que llegue y provoque una tormenta (emocional) y desarme todos estos estigmas y malas costumbres que me quedaron de mis relaciones pasadas.

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